Cividale, la antigua "Forum Iuli", fue fundada
en el año 50 a.c. por Julio Cesar. Después de la invasión de
los Longobardos en el año 568 devino en la capital del Ducado en
Italia, y asume así una gran importancia política, cultural y
económica, testimoniada por los numerosos monumentos que la
caracterizan.
Su nombre deriva de la denominación "Civitas
Austriae" del 776 después de la conquista de la ciudad por los
Francos de Carlo Magno.
La reconstrucción del Duomo, después del
terremoto del año 1448 finalizó en la segunda mitad del siglo XV.
Contiene en el altar la pala de plata de Pellegrino II, obra
importantísima en el arte orfebre, además de telas de afamados
artistas italianos y venetos.
El complejo del Duomo corresponde al Museo
Cristiano, que entre otros comprende algunos trabajos de la
escultura longobarda.
El Tempieto Longobardo asoma sobre el Natisone,
célebre por las decoraciones en el estucado y por sus frescos del
siglo VIII.
El puente del Diablo, del siglo XV, reconstruido
después de 1917, se yergue sostenido por dos arcos apoyados sobre un
peñasco, que la leyenda creé creado por el mismísimo diablo.
No podemos dejar de mencionar si visitamos
Cividale a la Plaza Paolo Diacono y el Museo Arqueológico Nacional,
de 1990, después de la muestra longobarda y funciona en el Palacio
de los Proveedores Venetos, construido entre los años 1581 y 1596
sobre un proyecto de Andrea Palladio.